Cannabis: brevísima guía para principiantes

Muy posiblemente te hayas dado cuenta por los medios de que el cannabis comienza a ocupar un lugar menos sombrío, cada vez más gente sale del “armario cannábico”, más regiones del mundo ablandan sus leyes al respecto o legalizan su uso, y va dejando de ser un tema tabú. Te ofrecemos una brevísima guía para principiantes, si es que recién te asomas al mundo del cannabis.

¿QUÉ ES EL CANNABIS?

Puede parecer una pregunta tonta o elemental, pero absolutamente válida, y que puede responderse de manera extremadamente sencilla: “es una planta”, o con mayor complejidad: “es una especie herbácea de la familia Cannabaceae, originalmente de la zona de Asia Central, conocida por sus usos industriales y propiedades psicoactivas”. Depende de a quién se le pregunte (dentro de la botánica, claro), algunos dirán que es una especie única (Cannabis Sativa) con tres subespecies: Sativa, Índica y Ruderalis. En general las más utilizadas para usos recreativos y medicinales son las Sativa y las Índica, ya que las Ruderalis son bajas en cannabinoides.

  • Sativa: efecto más estimulante, cerebral y creativa. Suelen usarse para el tratamiento de la depresión.
  • Índica: efecto relajante, pueden dar somnolencia. Se usan en general para tratar dolores crónicos, ansiedad e insomnio.
  • Híbridos: En la actualidad existen muchísimos híbridos de Sativa e Índica que combinan características de ambas. En los casos de las plantas llamadas “autoflorecientes”, se trata de híbridos que incluyen la genética de las Ruderalis, que tienen ciclos más cortos y que no dependen de las horas de luz para la floración, a diferencia de las otras.

¿QUÉ SON LOS CANNABINOIDES?

Los cannabinoides son compuestos químicos que conforman los principios activos de la marihuana. Estos interactúan con el sistema endocannabinoide que tienen todos los seres vivos, y producen distintos efectos. Los dos cannabinoides principales son el THC (Tetrahidrocannabinol) y el CBD (Cannabidiol). Si bien ambos están presentes en el cannabis, las proporciones de cada uno serán cruciales para el efecto producido.

  • THC: Es el componente psicoactivo del cannabis que tanto queremos, el que hace flipar. Influencia el placer, el apetito, la memoria y la concentración (negativamente, pero solo mientras dura el efecto), modera la sensación de dolor, y puede tener propiedades anticancerígenas. Produce somnolencia y… ¿qué más hacía? Oye, esa nube se parece a mi tío Iván. Creo que me apetece una porción de pizza. Zzzzzzz.
  • CBD: Menos conocido, pero viene ganando terreno en las primeras planas gracias a recientes descubrimientos de sus propiedades medicinales. No es psicoactivo, pero interactúa con el THC para contribuir a los efectos que se perciben al consumir cannabis: modera la ansiedad que puede causar el THC, tiene propiedades antipsicóticas, y está asociado al desvelo y la energía, por lo que contrarresta la modorra del THC. Es antiinflamatorio, anticonvulsivo y reduce espasmos musculares.

¿CÓMO SE CONSUME EL CANNABIS?

Lo más común es por inhalación, lo que le permite al cannabis entrar al torrente sanguíneo rápidamente a través del sistema respiratorio. Tradicionalmente esto se hace fumándolo, aunque en la actualidad también se utilizan vaporizadores con concentrados de aceite de cannabis. También puede ingerirse en forma de comestibles elaborados con aceite, leche o manteca de cannabis. Este método tarda más en hacer efecto, y este suele ser más duradero. Hay que tener precaución de no pasarse de dosis al consumirlo por vía oral. El Hachís es la resina del cannabis, rica en THC, que suele fumarse con tabaco.

¿ES LEGAL?

Depende de dónde vivas, consumir marihuana puede ser legal, ilegal o algo en el medio. En España no está penado el consumo personal ni el cultivo para autoconsumo, aunque sí está penada la venta. Esto hace que exista la posibilidad de que un cultivador tenga problemas legales y deba demostrar que su producción es para consumo personal. Además, está prohibido el consumo en lugares públicos, aunque esto no conlleva penas de privación de la libertad sino de multas. Existen clubes de cannabis por toda España en los que sus miembros pueden fumar libremente. No existe distinción legal entre el uso recreativo y el medicinal.

Cabe destacar que a nivel internacional las regulaciones sobre los usos del cannabis están cambiando, con un fuerte precedente sentado en los Estados Unidos por el Estado de California, que legalizó la marihuana recreativa a comienzos de este año.

ME FUMÉ UN PORRO, ¿ME VOY A MORIR?

La respuesta corta es “no”, pero eso no quiere decir que el cannabis no esté asociado a algunos potenciales problemas. En primer lugar, aproximadamente el 10% de los consumidores corren el riesgo de volverse adictos, aunque cabe destacar que esto no es por ningún componente químico, sino que es una dependencia psicológica (esas mismas personas podrían volverse adictas al trabajo, al deporte…). El humo de la marihuana fumada contiene cancerígenos, por lo que lo más recomendable para la salud es utilizar otros métodos de consumo. Sin embargo, es difícil que alguien fume cantidades tan grandes como para que esto represente un problema serio. Afecta la memoria y la concentración, pero esto solo sucede cuando se está bajo los efectos. Ahora bien, hay evidencias de que su consumo durante la adolescencia puede afectar el desarrollo del cerebro. También existen algunos estudios que vinculan a la marihuana con problemas de salud mental, más específicamente esquizofrenia, depresión y ansiedad, pero no existen pruebas concluyentes de que esa sea la causa.

Esto es solo una breve guía iniciática que no pretende ser para nada exhaustiva. Existe mucha información sobre el cannabis, sus variedades y sus efectos, y es fácilmente accesible en la Internet. ¡Informaos bien, y buenos humos!

Por:

ESTEBAN LLEONART

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